POR Gregoria Casas Miranda
09/09/2026
¿Te has preguntado alguna vez desde dónde estás viviendo tu vida?
No me refiero solamente a lo que haces, sino a desde qué emoción estás interpretando lo que te ocurre, tomando decisiones y relacionándote contigo mismo y con los demás.
A lo largo de un mismo día podemos experimentar emociones muy diferentes. Podemos comenzar la mañana preocupados, sentir ira ante una situación, recuperar después nuestro equilibrio y terminar el día sintiendo gratitud, amor o paz. Por eso, ninguna emoción nos define para siempre.
El mapa de conciencia desarrollado por el Dr. David R. Hawkins propone una escala de diferentes estados de conciencia, desde emociones asociadas a la contracción y el sufrimiento hasta estados relacionados con la expansión, el amor y la paz.
He creado un test basado en esta referencia para que puedas observar qué estado emocional predomina actualmente en ti.
DESCUBRE AQUÍ TU VIBRACIÓN PREDOMINANTE
El resultado es un promedio, no una etiqueta. Representa la tendencia que muestran tus respuestas en este momento.
Los 17 niveles de conciencia:
1. Vergüenza — 20
La vergüenza está relacionada con una profunda sensación de no ser suficiente, de no merecer o de no tener valor. La persona puede sentirse defectuosa, indigna o incluso desear desaparecer o esconderse.
Cuando vivimos desde este estado, tendemos a juzgarnos con mucha dureza y podemos interpretar nuestros errores como una confirmación de que hay algo malo en nosotros. Es un estado de gran contracción, porque nuestra energía se dirige hacia el rechazo de nosotros mismos.
2. Culpa — 30
La culpa mantiene nuestra atención en aquello que hicimos, dijimos o dejamos de hacer. Podemos permanecer atrapados en el pasado, reprochándonos nuestras decisiones y pensando constantemente en lo que deberíamos haber hecho de otra manera.
La culpa puede ser útil cuando nos ayuda a reconocer una responsabilidad y reparar un daño, pero cuando se convierte en un estado permanente, puede impedirnos avanzar. En este nivel necesitamos aprender a reconocer nuestros actos sin convertirlos en una condena hacia nosotros mismos.
3. Apatía — 50
En la apatía aparece la sensación de que nada puede cambiar y de que no tenemos suficiente fuerza para hacer algo al respecto. Puede manifestarse como falta de motivación, indiferencia, cansancio emocional o una sensación de estar desconectados de la vida.
La persona puede dejar de luchar por aquello que desea porque siente que no vale la pena intentarlo. Salir de este estado comienza muchas veces con algo muy sencillo, recuperar poco a poco la voluntad de participar en nuestra propia vida.
4. Aflicción — 75
La aflicción está relacionada con el dolor emocional, la tristeza profunda, la pérdida y el duelo. Podemos sentir que algo se ha roto dentro de nosotros y que aquello que perdimos no podrá ser reemplazado. Es un estado en el que podemos mirar hacia atrás con nostalgia y experimentar una profunda sensación de vacío.
La aflicción forma parte de muchas experiencias humanas y no debe interpretarse como algo que tenemos que eliminar inmediatamente. A veces necesitamos permitirnos sentir y atravesar el dolor para poder comenzar a liberarlo.
5. Miedo — 100
El miedo centra nuestra atención en aquello que podría suceder y que percibimos como una amenaza. Puede aparecer como preocupación, inseguridad, ansiedad, necesidad de controlar, anticipación de problemas o temor a perder aquello que consideramos importante.
Cuando vivimos desde el miedo, nuestra percepción puede reducirse y comenzamos a tomar decisiones principalmente para evitar aquello que tememos. Reconocer nuestros miedos sin permitir que gobiernen cada una de nuestras decisiones es un paso importante en nuestro crecimiento.
6. Deseo — 125
El deseo aparece cuando sentimos que necesitamos conseguir algo externo para sentirnos completos o satisfechos. Podemos desear dinero, reconocimiento, una relación, éxito, aprobación, determinadas experiencias o cualquier otra cosa que imaginemos que finalmente nos hará sentir bien.
El problema no está en tener deseos. El deseo puede impulsarnos a crecer y conseguir objetivos. La dificultad aparece cuando nuestra felicidad depende exclusivamente de obtener aquello que queremos. Aprender a disfrutar del camino sin entregar nuestro bienestar al resultado es una forma de comenzar a liberarnos de esta dependencia.
7. Ira — 150
La ira surge cuando sentimos frustración, injusticia, impotencia o cuando algo no sucede como esperábamos. Puede aparecer como enfado, resentimiento, irritación, agresividad o necesidad de luchar contra aquello que consideramos injusto.
Aunque habitualmente pensamos en la ira como una emoción negativa, también puede contener una energía que nos impulsa a actuar, poner límites o efectuar cambios. La clave está en no convertir la ira en nuestra manera habitual de relacionarnos con la vida, sino aprender a escuchar qué nos está mostrando y utilizar esa energía de una manera consciente.
8. Orgullo — 175
El orgullo está relacionado con nuestra identidad, nuestra imagen y la necesidad de sentir que somos importantes, superiores o que tenemos razón. Puede manifestarse como necesidad de reconocimiento, dificultad para admitir errores, comparación con los demás o resistencia a pedir ayuda.
El orgullo puede hacernos sentir fuertes, pero esa fortaleza depende muchas veces de circunstancias externas: de cómo nos ven, de lo que conseguimos o de tener razón. Cuando comenzamos a soltar la necesidad de demostrar nuestro valor, aparece una forma diferente de fortaleza basada en la seguridad interior.
9. Valentía — 200
La valentía representa un punto de transformación importante dentro del mapa. Aquí comenzamos a dejar de sentirnos completamente víctimas de las circunstancias y empezamos a preguntarnos: ¿qué puedo hacer yo con esto que está ocurriendo?
Aparecen la iniciativa, la responsabilidad personal y la disposición a enfrentarnos a aquello que antes evitábamos. No significa que dejemos de sentir miedo. Significa que aprendemos a actuar a pesar del miedo. Desde este punto comienza un movimiento hacia estados de mayor expansión y posibilidad.
10. Neutralidad — 250
La neutralidad aparece cuando dejamos de luchar constantemente por tener razón, controlar las circunstancias o conseguir que todo suceda como queremos. Existe una mayor flexibilidad para aceptar diferentes posibilidades y permitir que las cosas sean como son.
La persona comienza a vivir con menos resistencia y menos necesidad de entrar en conflictos. Es un estado de mayor tranquilidad en el que podemos observar las situaciones con cierta distancia y elegir nuestra respuesta en lugar de reaccionar automáticamente.
11. Voluntad — 310
En este nivel aparece una disposición más activa hacia la vida. La persona está abierta a aprender, crecer, colaborar y asumir nuevos desafíos. Existe mayor optimismo y una sensación de que nuestras acciones pueden contribuir a transformar nuestra realidad.
La voluntad nos permite pasar de “no puedo” a “voy a intentarlo”. Comenzamos a participar conscientemente en nuestro propio proceso de evolución y dejamos de esperar que las circunstancias externas sean las que cambien primero.
12. Aceptación — 350
La aceptación supone comprender que no siempre podemos cambiar lo que sucede, pero sí podemos elegir nuestra manera de responder. Aceptar no significa aprobar algo, resignarnos ni dejar de actuar. Significa dejar de luchar internamente contra una realidad que ya existe para poder verla con mayor claridad.
Desde la aceptación podemos asumir responsabilidad sobre nuestra vida y comenzar a preguntarnos qué podemos aprender de aquello que estamos viviendo. Es un nivel asociado a una mayor comprensión, equilibrio y capacidad de perdonar.
13. Razón — 400
En este nivel adquieren mayor importancia la comprensión, el análisis y la capacidad de observar las situaciones desde diferentes perspectivas. La razón nos permite buscar soluciones en lugar de quedarnos atrapados en la reacción emocional. Podemos estudiar, aprender, cuestionar nuestras creencias y tratar de comprender cómo funcionan las cosas.
Es un estado de mayor claridad mental. Sin embargo, también podemos caer en el exceso de análisis si creemos que todo puede ser comprendido únicamente desde la mente. La razón puede ser una herramienta extraordinaria, pero no necesariamente responde a todas las preguntas de la experiencia humana.
14. Amor — 500
El amor, dentro de este mapa, no se refiere únicamente al amor romántico. Representa un estado de apertura, conexión, compasión y capacidad de reconocer el valor de la vida y de los demás.
Desde este lugar disminuye la necesidad de controlar o poseer y aumenta la capacidad de comprender, perdonar y aceptar. Es un amor que comienza también por nosotros mismos: reconocernos, respetarnos y dejar de vivir en una lucha permanente contra quienes somos.
15. Alegría — 540
La alegría representa un estado de mayor plenitud interior. No significa estar sonriendo permanentemente ni que desaparezcan las dificultades. Significa que podemos experimentar gratitud, entusiasmo y una sensación profunda de conexión con la vida incluso cuando atravesamos circunstancias que no son perfectas.
La felicidad deja de depender exclusivamente de conseguir aquello que deseamos y comienza a surgir de una experiencia más interna de agradecimiento y presencia.
16. Paz — 600
La paz representa un estado de profunda serenidad y quietud interior. Existe una menor necesidad de luchar contra las circunstancias, controlar a los demás o demostrar quiénes somos.
La persona puede experimentar una sensación de aceptación profunda y de conexión con la vida. No significa que nunca aparezcan pensamientos o emociones difíciles. Significa que existe una mayor capacidad para observarlos sin quedar completamente atrapados en ellos.
17. Iluminación — 700–1000
En el mapa de Hawkins, la iluminación representa los estados de conciencia más elevados y se relaciona con experiencias de trascendencia, unidad y profunda conexión espiritual.
Es un nivel que se encuentra más allá de las categorías habituales con las que describimos nuestra experiencia cotidiana. Más que intentar alcanzar intelectualmente este estado, la perspectiva espiritual invita a un proceso de liberación progresiva del miedo, la identificación con el ego y la sensación de separación.
¿Podemos subir de nivel?
Sí, y para mí, esta es una de las partes más importantes de comprender este mapa. No estamos condenados a permanecer en un determinado estado emocional. Podemos atravesar el miedo, la ira, la tristeza o el deseo y, con conciencia, aprender a no quedarnos atrapados en ellos. Elevar nuestro estado no significa negar las emociones que sentimos. Al contrario: significa reconocerlas, escucharlas y aprender a gestionarlas.
Cuando aparece una emoción que nos contrae, podemos preguntarnos:
¿Qué me está mostrando esta emoción?
¿Qué necesito comprender?
¿Puedo soltarla en lugar de alimentarla?
Cada persona puede encontrar su propia manera de hacerlo. Para algunos puede ser la oración y la entrega a Dios. Para otros, conectar con su Yo Superior, el Universo, la Fuente o simplemente con una dimensión más profunda de sí mismos, entregarle estas emociones y soltar aquello que ya no queremos seguir alimentando.
También nuestro nivel de conciencia se ve influenciado por aquello que introducimos en nuestra vida: nuestro entorno, las personas con las que nos relacionamos, aquello que consumimos mentalmente, nuestros pensamientos, nuestros hábitos y nuestra alimentación.
No podemos controlar absolutamente todo lo que ocurre a nuestro alrededor, pero sí podemos empezar a elegir qué permitimos que ocupe espacio dentro de nosotros. No se trata de estar siempre en un nivel elevado; esta es una distinción importante. Todos podemos experimentar miedo, ira, tristeza, deseo o frustración.
Incluso una persona que habitualmente se encuentra en un estado de mayor equilibrio puede tener un momento de ira durante el día. Sentir una emoción no significa que esa emoción sea nuestro estado predominante. Por eso, el resultado del test debe entenderse como una fotografía de tu momento actual, obtenida a partir del promedio de tus respuestas. Tu resultado puede cambiar.
Y quizás lo más importante no sea preguntarte:
¿En qué nivel estoy?
sino:
¿Desde dónde estoy respondiendo a mi vida y hacia dónde quiero evolucionar?
¿Quieres descubrir dónde te encuentras hoy?
He creado un test de 30 preguntas para ayudarte a observar cuál es el estado emocional que predomina actualmente en ti. No pretende etiquetarte ni definir quién eres. Es simplemente una herramienta de autoconocimiento y reflexión, inspirada en el mapa de conciencia de David R. Hawkins.
DESCUBRE AQUÍ TU VIBRACIÓN PREDOMINANTE
Hazlo con sinceridad, sin intentar responder lo que consideras que sería la respuesta “correcta”. Quizás el resultado te muestre algo que ya intuías, o quizás te ayude a ver algo que hasta ahora no habías observado.
Y recuerda:
Cada nivel de conciencia es una etapa del camino. Cuando amplías tu comprensión, también puede transformarse la manera en que percibes, sientes y vives tu realidad.
Gregoria Casas Miranda
Terapeuta · Especialista en Terapia Regresiva · Coach · Máster en PNL
Acompaño procesos de transformación personal y sanación emocional desde un enfoque de autoconocimiento y conciencia.
https://www.gregoriacasasmiranda.com/